ALMA demostró ser el encuentro de un teatro y una institución docente que comparten un mismo estándar de calidad para elevar el talento de la región.
El primer ciclo de ALMA (Academia Latinoamericana de Música Avanzada) dedicado a cuerdas y piano, cerró su primera etapa en Frutillar, consolidando una alianza que busca cambiar las reglas del juego para los músicos de la región. Esta colaboración entre la Fundación Teatro del Lago y la Escuela Superior de Música Reina Sofía de España nació para ser un referente de formación técnica y proyección profesional.
Diseñada para músicos de entre 18 y 27 años, ALMA es un espacio de mentoría personalizada y liderazgo artístico que pone el foco en la música de cámara como herramienta de aprendizaje colaborativo.
Un camino que no existía
Para Gonzalo Larenas, Director Ejecutivo de la Fundación Teatro del Lago, este proyecto responde a una necesidad concreta: la falta de oportunidades de alto nivel en el continente. “ALMA es un camino que no existía y que hoy es parte de lo que los músicos latinoamericanos pueden optar para llegar a los mejores lugares”, explica.
Por su parte, Pablo Millanes, de la Escuela Reina Sofía, destaca la intensidad del proceso: “Hemos visto cómo músicos de todo el continente han venido, han probado, han ensayado, han sufrido y han aprendido. El progreso que han tenido ha sido impresionante; muchas veces en los procesos de las grandes escuelas no sucede tan rápido”. Según Millanes, la clave está en el sentido de comunidad, la energía por aprender por parte de los estudiantes y la oportunidad de hacerlo en un lugar como este.
La experiencia en primera persona




El valor de ALMA reside en el intercambio entre alumnos de distintos países y el contacto directo con maestros que trabajan en la primera línea internacional.
Tamara Solano (Perú, violonchelo): “En Latinoamérica la situación es delicada y tienes que buscar lugares donde aprender de forma accesible y de calidad. El maestro Fernando Arias me enseñó a usar mi mano de una forma que se adapta a mi fisionomía, convirtiéndola en un elemento de mejora”.
Andrés Lleras (Colombia, violonchelo): “Mis expectativas eran aprovechar a los profesores y a los demás músicos. Buscaba mejorar mi sonido y tener clases particulares es simplemente genial”.
Amanda Naranjo (Chile, piano): “Llevo 15 años estudiando y es mi primera vez en una experiencia de academia de una semana larga. Ha sido muy enriquecedor”.
El hambre de conocimiento
Los profesores de la Escuela Reina Sofía coinciden en que el talento latinoamericano tiene un sello distintivo: la voluntad. Karla Martínez destaca que los estudiantes llegan con una «avidez de conocimiento» increíble. “Están trabajando intensamente hasta última hora del día. Programas como este ayudan a sembrar esa curiosidad por seguir avanzando y buscar la excelencia”.
Fernando Arias, profesor adjunto de la escuela española, subraya la conexión entre ambas instituciones: “Me parece que el proyecto está fundado de una manera muy parecida a la nuestra, con ese cuidado por el detalle. Me alegro de que se haya creado esto aquí”.
Imágenes del concierto final










Lo que viene para ALMA
Este ciclo de cuerdas y piano es solo el punto de partida. El día lunes 16 de marzo del presente año abre la convocatoria para instrumentos de viento y piano.
Conoce más aquí: https://teatrodellago.cl/convocatorias/academia-latinoamericana-de-musica-avanzada/

